Un solo espacio para llevar todos tus proyectos personales. Recogemos tu flujo de trabajo y te ayudamos a poner orden en él. Y sí: además es precioso.
Proyecto → columnas → tarjetas, y las arrastras con el ratón: se entiende desde el primer segundo. Pero aquí una tarjeta no es solo una línea. Dentro tienes un campo para la descripción detallada, enlaces permanentes, archivos de cualquier tipo con vista previa de imágenes y PDF dentro del propio proyecto, etiquetas tuyas en el color que quieras y acciones recurrentes para esa rutina que no se te puede olvidar. Y a cada tarjeta le puedes fijar una nota personal.
Cada proyecto tiene su propio espacio para notas: ideas, borradores, textos y todo lo que se te pase por la cabeza. Fija notas a las tarjetas, abre el panel rápido con un atajo de teclado, resalta lo importante y copia lo que necesites en un clic.
A la izquierda tienes la lista de tus proyectos y notas: pasar de uno a otro es instantáneo. La búsqueda entre proyectos encuentra la nota o la tarea que buscas en todo a la vez. «Lo apunté en algún sitio» deja de ser un problema.
Esto no es una herramienta para product managers avanzados. Sin roles, sin asignaciones, sin aprobaciones ni trabajo en grupo. Sin diagramas de Gantt, sprints ni informes. Lo que sí hay: listas de tareas, fechas límite y notas.
Mantén tu agenda y tus tareas sincronizadas con el calendario. Lo añades en un sitio y aparece en el otro.
Campañas, lanzamientos, hipótesis. Cada una es una tarjeta con su checklist y su fecha límite.
Estudios de usuarios, entrevistas, hipótesis. Con una nota fijada a la tarea, los hallazgos no se pierden.
Todos los pendientes y la documentación en un solo sitio.
Asignaturas, fechas de entrega, la tesis. Los resúmenes en notas y los enlaces a las fuentes en los adjuntos.
Cada alumno es una tarjeta, el programa son las columnas y cada clase con sus materiales.
Clientes, sesiones, acuerdos. Todo el historial de cada uno en una sola tarjeta.
Los embudos de contratación como columnas, los candidatos como tarjetas y las notas de cada uno justo al lado.
Proyectos de clientes, briefings, referencias y archivos en un solo sitio.
Pedidos, proveedores y tareas por local, sin montar un sistema corporativo. Cada pedido es una tarjeta con su estado, y los proveedores y los detalles viven en notas justo al lado.
Llevo tres proyectos a la vez y antes cada uno vivía en un sitio distinto: las tareas aquí, las notas allá, los archivos vete a saber dónde. Ahora cada uno tiene su tablero con sus notas: lo abres y ya estás en contexto. Es como un centro de mando, pero sin equipo.
De verdad que lo intenté con una hoja de cálculo. Aguanté mes y medio. Aquí son columnas por etapa y una tarjeta por persona: después de cada llamada apunto un par de líneas al lado y ya no tengo que acordarme una semana después de cuál de ellos preguntaba por el teletrabajo. Luego me enganché y me abrí un segundo tablero, el de casa: la reforma, las medidas, las fotos de los azulejos. Ha resultado más cómodo que el chat con mi marido.
Tengo un tablero por cliente. El briefing, las imágenes, los archivos: todo en la tarjeta, sin rebuscar en los chats. Lo mejor es que las notas están justo al lado de la tarea: antes tenía los apuntes en un sitio y las tareas en otro, e iba corriendo de uno a otro.
Básicamente me he montado un sitio donde vive todo. Pedidos, proveedores, facturas. Antes eran veinte pestañas y la sensación permanente de que me olvidaba de algo. Ahora si me olvido es porque quiero.
Llevo cuatro frentes a la vez y mi mayor dolor era saltar de uno a otro. Aquí cada uno tiene su tablero y sus notas: entras y ya estás metido en el tema. Y este es mi espacio personal: no meto aquí lo que es solo del equipo.
Empecé con las tareas del trabajo y acabé llevando aquí también la búsqueda de empleo: enviado → entrevista → rechazo (esa columna creció bastante, je). Después de cada conversación apunto al momento qué me preguntaron y qué contesté. Al mes tenía un archivo entero que enseña justo dónde estoy flojeando.